Promocionar un producto es distinto de promocionar un negocio. Un negocio necesita ser conocido; un producto necesita ser encontrado, y casi siempre por alguien que ya sabe lo que quiere.
La página del producto es el principio
Antes de cualquier promoción, el producto necesita una dirección propia con:
- el nombre que usa la gente, no el nombre interno ni el código del proveedor;
- fotos reales, desde varios ángulos, con luz de día;
- información completa: medidas, material, qué incluye, plazo de entrega;
- el precio. Una página sin precio pierde a la mayoría de quienes llegaron decididos a comprar.
El nombre correcto vale más que cualquier anuncio
Si vendes una "lámpara de mesa de madera articulada" y la página se llama "Lámpara Modelo 3", nadie la encontrará. El nombre de la página es lo que conecta tu producto con la búsqueda de la persona.
Hacer que la página se encuentre
Publicar no avisa a nadie. El producto tiene que ser descubierto, y eso ocurre cuando existen caminos hasta él: enlaces de otros sitios.
Catálogos de tu sector, marketplaces, socios y buscadores especializados crean esos caminos. Publicar tu anuncio en una red de buscadores, como Magneth, lo hace de una vez en más de 100 sitios.
Dónde más mostrarlo
- Marketplaces: tráfico hecho, comisión y competencia directa;
- Redes sociales: buenas para producto visual, con el enlace siempre disponible en el perfil;
- Grupos locales: funcionan muy bien para producto artesanal y entrega en la zona.
El error de promocionar sin página
Promocionar un producto directamente en redes, sin página, hace que cada publicación empiece de cero. Con página, cada promoción se acumula, y la búsqueda sigue trayendo gente después de que el post salió del feed.